Noches, noche de verano. Donde otra vez, te veo pasar por mi mente y me cuelgo, me dejo llevar por tus manos.
Yo en esta noche, me acerco a vos, a tu orilla, a tu juego, porque si quiero caer ahí.
Que me lleve en esta madrugada, donde brilla la luna, mi fantasía.
Me lleva, si, me lleva el pensamiento a donde puedo mostrarme.
Cuanta locura es tu amor? Tu deseo. El mío.
Mi mente queda perpleja en una imagen, creada por mi, en donde imagino la forma en la que te movés, en la que un rio te invade por mi.
En como te gustaría ir a mi ritmo pienso.
Aquí, hoy, en esta noche, hay besos que aunque lleguen tarde te van a estar esperando.
Para que se junten lenguas húmedas, que van a descubrir y borrar la curiosidad de saber sobre lo suave que son tus labios.
Tu voz, ronca, la imagino cerca, a centímetros con una respiración lenta. A la cual, te respondería cuando me hables, con una mirada que no olvidarías nunca.
El deseo invade esta noche, la humedad de esos pensamientos me llevan a inquietarme y me llenan de sed. Como es posible que una se hidrate y necesite mas? Lo puedo explicar.
Quítame esta sed, lléname del tacto necesario para yo poder entender. Porque yo, tengo mil cosas lindas que con mi boca, mano y mi ser, te puedo deleitar y terminemos juntos de entender.