RECIBEME
Recíbeme, mi amor
extendiéndome tus brazos
en las invisibles nubes del no físico
uniendo nuestras manos, soltando nuestras almas
en un tiempo que es misterio y luz a la vez.
Recíbeme, mi amor
con esa sonrisa de parra
plena de uvas estrellas
con esa dulzura que refresca
el calor del camino.
Recíbeme, mi amor
con esos ojos canela
dejándote ir en la metafísica
del encuentro.
Recíbeme, mi amor
con ese cuerpo
que cruzo mares y ríos
pura inocencia de niña buena.
Recíbeme, mi amor
con la complicidad
de la miel y la alegría
de las rosas, ahí en el roció
de tu eterna entrega.
EH