Ya poseemos
casi todo
lo que poseen
las personas
que dicen ser felices.
Ya tenemos
al amor
de nuestro
lado;
hemos
cumplido
algunas de
nuestras
metas y sueños,
y hemos sido
en todo
momento
sinceros
con el otro.
Solo nos hace
falta que el tiempo
nos diga
si de verdad
lo fuimos.