Francisco Seoane

Cárcel

Oh, encerrado,
carceleros brazos
Atadme que estoy atado
No dejes libre como el pájaro
Al batir de alas de tu acero

Ciérrame como cierra la oscuridad
de la noche cuando el alba
se acerca y se sonroja
Que me veas aurora
Nacer en esa cárcel
A las horas de tibieza
Húmedo de penumbra
Arrebatado en cadenas

Como briosa pastoral 
Así las cárceles mis huesos 
Del corazón circunspecto
Ni avanzar ni retroceder
Encerrado que anhela 
aquel otro encierro