Un pequeño mira al Cielo
y repite muy feliz:
nada quiero para mí,
a mi padre sano, quiero;
Reyes Magos no los veo,
pero los quiero sentir,
en uno o en otro confín,
mis ilustres mensajeros;
denle a mi padre salud,
paz, amor, tranquilidad;
y de nuevo otra ilusión;
pido mucha, mucha luz
esas ganas de triunfar
y no más acre dolor...