....
¿Qué camina entre penas y alegrías?,
quizás aburrimiento
entre esperas vacías,
que se nutren con tiempo tosco y lento,
y hablan en mudo acento.
Qué habrá por descubrir
en insomnios de las noches calmadas,
con ansias por dormir
y soñar con escenas endulzadas,
visiones encantadas,
y es que empuja la vida
hacia adelante aún, sin buen motivo
de elección, la elección no consentida
del devenir cautivo
de un sencillo tiovivo.
Pero ese sueño llega
y dibuja en espacio a tonta esclava
con ojos medio ciega,
y una voz se me clava
al cantar con el grito de una octava:
Qué quieres, sin saber de los amores
que le dan a la vida un dulce acento,
qué quieres, qué presentes, qué favores,
ingenio triste, lento y ceniciento,
de aciertos convertidos en errores
que van en dirección contraria al viento...
El bálsamo que endulza las heridas,
no puede perfumar flores dormidas.
¿Qué camina entre penas y alegrías?,
quizás, silencio pleno
con la nada creando sinfonías;
quizás silencio bueno
cuando el tiempo camina muy sereno.
.....
Jhetsefany