Cosas que nunca os he dicho...

Vulnerable...

Me quedo pensando un rato si es posible

estar triste y feliz a la vez.

 

La respuesta me arde en el cuerpo. 

 

Como cuando sonrío sin motivo,

y al mismo tiempo, algo me pesa en el pecho 

 

La tristeza muerde, la felicidad sangra. 

 

Las dos conviven como animales dentro de mí.

 

Y yo no elijo. 

Respiro. 

Aguanto. 

Sigo.

 

Como quien camina con un nudo en la garganta y una especie de brillo en los ojos.

 

Me río y duele.

Me duele y no quiero soltarlo.

 

Sé perfectamente que lo que más me llena

es lo mismo que me deja vulnerable.