Qué le han hecho a tu alma,
que no encuentras sitio seguro
en alguna estrella.
Qué le hicieron a tu verso,
que ya no escribes.
Si hay abejas, brotan dalias
y hay miel y primavera en tus macetas.
Qué te hicieron, que ya no te asomas
en la mañana a la ventana.
L.G.