Elena Martínez Chamorro

Sylvia y Alejandra

La desdicha de la sensibilidad,

La tragedia de queres conocer la verdad

Mirar la vida con los ojos de un poeta

Enfrentado con el abismo de su propia existencia

 

Alejandra y yo hemos tenido demasiados tertulias,

Sobre la soledad incrustada en la naturaleza humana

Sobre la amistad callado con la sombra del tiempo

Sobre esta vida llena de miedos, de sueños lúgubres y huecas penurias

 

Sylvia y yo comenzamos una amistad autodestructiva

charlamos alredor de un plato de higos apunto de necrosarse

Sobre silencios , nuestro silencios que sabíamos que debian marcharse

Llenábamos la sala de una bruma que colmaba la psqui de bilis negra

 

Pero Alejandra y Sylvia me hablan desde sus hojas

Las mismas que escribieron con letras rojas, sangre

Donde desnudaban sus almas rotas, supurando aquello que arde