Cesar Curiel

Sociedades

En ocasiones el aire lleva 
cierta ceniza
de difuntos
como pergaminos del tiempo 
se bifurcan 
las miradas
uno ya no sabe
para donde caminar.

 

En el caos de las masas
hay siempre una zozobra 
por la penumbra
donde la muerte escarba 
el asfalto lleva nombres
que se esfuman 
entre la marea.

Todo en apariencia 
es quietud 
hasta que lanzamos
el primer grito
y somos lápida 
en segundos del tiempo
en donde el poder
es una falacia 
de la carne
un minuto puede ser eterno 
y la eternidad
un anhelo que se guarda 
en los sueños. 
Ahí, donde todo germina
hasta el aliento
vaga en su interior
nauseabundo por la orfandad
de la indiferencia.