Me rompo el alma
me rompo mi jerga de la boca,
me rompo el yo
¿Por qué saberlo todo sin ser?
Afuera las gotas cuchichean palabrerías y tocaciones en las paredes,
traen a un nadie y a un oscuro.
Hoy, poesía está siempre vigilante
y los versos me tartatamudean.
¿De que estoy hecho?
¿de hormigón seco?
¿de la suerte de la ceniza?
¿de las formas de Crepúsculos?
Victoria tras victoria la muerte.
El tiempo está en los huesos,
y una medida de llanto
y una medida de luz
se sacuden las polvaredas
entretanto que cuento
los paso a paso.
Cristian Jovani
(Derechos reservados del autor)