Cuando amas a alguien más de lo que él te ama,
y tú sabes muy bien que no te ama como tú a él,
lo único que lograrás
es que, en cualquier mínimo momento,
de un solo tiro te mate.
Porque cuando le das una segunda oportunidad a alguien,
le estás dando una segunda bala:
la primera no te mató
porque tú le entregaste tu corazón completo.
Desde el inicio se lo diste todo,
y él lo único que te devolvió
fue tu propio corazón,
pero hecho pedacitos.
Entonces, cuando ames a alguien infinitamente
y ese alguien no te ame igual,
no le entregues tu corazón completo,
porque lo único que lograrás
será que, en cualquier momento,
te haga trizas de un solo golpe.
Att: π―πΎππΆ ππΆππ