gaspar jover polo

TIEMPO DE MATERIA GRIS

TIEMPO DE MATERIA GRIS

 

Hubo un tiempo en el que el poeta G. L.

estaba, en efecto, vivo y caminaba a gusto

por las calles de la ciudad y compraba los periódicos,

y contactaba con los otros autores,

nuevos nombres con peso en el mundillo

de la gran poesía y más bien serios, concisos,

en ningún  punto estrafalarios,

que paseaban también por el centro

y que entraban en los establecimientos

por entonces abiertos al público. Hubo un tiempo en que

el poeta G. L. se plantaba en una plaza al lado de M. H.

y no sabemos qué montón de cosas se pudieron decir.

Pero lo cierto es que sí, que hablaron

de sus asuntos, tal vez, también de sus gustos

en materia de libros y versos

y que se hicieron preguntas de todo tipo.

Hoy no lo vemos posible, lo vemos más bien

como un acontecimiento

por demás extraordinario, como una ilusión

más que nada, como un mundo revelado

y nada práctico, pero lo cierto es que hablaron,

que estos dos hombres jóvenes todavía,

activos y contemplativos, dos eminencias

terrestres, avanzaron codo con codo

meses antes de que empezara la guerra,

de que estallara el conflicto en la nación.

 

Gaspar Jover Polo