Piden el 20%, si no, no hay trato,
Los gritos ahogados tensan los músculos de la cara.
Perfeccionistas del engaño
vierten la mística estrategia para devorarte sigilosamente
ante el deleite de un desfile de alegatos sin sentidos;
son los famosos intermediarios que piden tu alma,
los delata la ambición y el olor a azufre.