Lucía gómez

LOS LIRIOS DE LA TARDE...

Vivir era disfrutar contigo 

el vino preferido en la barra de un bar,

mientras las horas pasaban

en un reloj de sal.

Vivir era sentir en los pies

la arena de la playa, escuchando a lo lejos

un canto de sirenas frente al mar.

Si tu vida fue corta,

haberte conocido es un misterio.

Yo seguiré guardando todos los

lirios de la tarde,

para volver a verte…

quizás.

L.G.