La carretera que pasa por la nada
William Contraponto
La carretera que pasa por la nada no promete destino ni refugio. Existe solo mientras se recorre, y cada paso revela el vacío que la sostiene.
No hay referencia, ni señal, ni acto que oriente. La nada no es ausencia de camino, sino el propio paisaje: denso, silencioso, atento a quien lo atraviesa.
Avanzar por ella es aceptar que todo sentido es provisional. Es caminar sin la ilusión de llegada, sabiendo que la carretera y la nada son lo mismo: inseparables, inquietas, inevitables.