Un amor que apenas se sembraba,
caricias dichas, mas no plasmadas.
Una ilusión que pronto se formaba,
¿qué podría salir mal?
Una intensidad sin medida,
un amor nacido en pocos días;
pero ¿era cierto lo que se decía?
Pronto todo se derrumbaría:
planes y salidas vencidas,
elogios que me adornarían,
mares de palabras que me inundarían.
Un amor que no se concreta,
que parecía, mucho prometía.
Al final resultó:
nada se sentía.
Tan solo palabras disfrazadas,
provenientes de viejas heridas.
La ingenuidad hizo de las suyas
y envolvió mi corazón de fantasías.
Su corazón ya estaba atado
y yo no pude desatarlo.
Bebió un veneno eficaz:
entregarle a ella su intimidad.
–Versos de Nana