marco romero

La Musa de Hierro

La Musa de Hierro

 

Ella no es la seda. Es hierro, la musa, primera en nombrarse, truena, sí, pero no como un dios, sino como un portazo.

 

Lleva la piel blanca de los tiburones como un traje de fiesta, ajustado. Su morfema está amurallado de cristal roto, de pájaros muertos que nadie se atreve a enterrar.

 

La sintaxis, por supuesto, duerme en un cementerio de nardos, ese olor dulce que aterra a los vivos. Pero ella, oh, ella descansa en un lecho de senos de estaño duro, duro y frío, carne muerta, una cama para el hueso, para la palabra que muerde.

 

\"La palabra es una herramienta afilada, nacida de la dureza y la muerte, no de la vida o la suavidad.\"

 

m.c.d.r