Tantas veces quise hacerlo, tanto
dar de herencia mi mirada
que por mirarte la di, y no vi nada
y mis ojos de tu luz quedaron ciegos.
Tanto esperé de tu boca helada
imaginándome el calor que dan tus besos
que bajé del cielo, hasta el infierno
y quedé sin besos y sin nada.
Todo quise en poco tiempo
ser tu siervo y ser mi amada
que mis ojos, no entendieron.
No es bastante la mirada
ni bastantes son los besos
si te miro, y no vi nada.