Rafael Escobar

\"LAMENTOS\"

 

 

Texto:

 

Los ecos de tu voz en el ocaso

resuenan tristemente en el oído;

Difícil es creer que te hayas ido,

me cuesta asimilar mi cruel fracaso.

 

Glosa:

 

Oyendo dulces trinos del jilguero,

tan tiernos, armoniosos y románticos

despiertan los anhelos quirománticos

con esos bellos ritmos de trovero.

Contemplo atardecer con gran esmero

que trae poesía del parnaso;

pintando mi delirio paso a paso

con esa plenitud de lo plausible,

que logra que se escuche tan audible

LOS ECOS DE TU VOZ EN EL OCASO.

 

Lo mismo que las olas de los mares

que azotan los navíos con su furia;

el alma se debate en la penuria,

sintiendo por tu marcha mil pesares.

Mi verso que de luz fuera soñares,

su brillo de ilusión tienen perdido;

y siento que el poético sonido

se vuelve de dolor enorme grieta;

oyendo que mis quejas de poeta

RESUENAN TRISTEMENTE EN EL OÍDO.

 

En medio de mis letras y mi llanto

de pronto se dibuja tu figura;

que fuera de pasión la llama pura

que un día me abrigara con su manto.

Ahora, prisionero del quebranto

y viendo ya deshecho nuestro nido;

mi pobre corazón adolorido

recuerda tu magnífica belleza;

y pienso con muchísima tristeza:

¡DIFÍCIL ES CREER QUE TE HAYAS IDO!

 

Sintiendo que mi vida solitaria

se llena con la sombra de tu ausencia;

añoro aquel fulgor de tu presencia

que fuera de mis días luminaria.

La vida en soledad es lapidaria

y trae de impiedad el marcapaso;

que siempre nos señala sin retraso

la senda de un camino sin futuro,

y viendo mi destino tan oscuro

ME CUESTA ASIMILAR MI CRUEL FRACASO!

 

Autor: Aníbal Rodríguez.