El cariño reconforta
como lo hace el café;
aromático y caliente
te hace ponerte en pie.
Hay cariños deliciosos,
que te cuesta comprender
y hacen que te preguntes:
\"¿Yo esto lo mereceré?\"
Y los hay descafeinados,
con apariencia de amor,
de beso y sonrisa fácil,
mas sin calor ni sabor.
Si de estos últimos eres,
me basta la educación
sin expresiones de afecto.
Lo demás, ahórramelo.