Ricardo Castillo.

Enero

Enero

Las noches son silenciosas
      en enero.

Busco una estrella en el oriente,
      pero todo está oculto
            en enero.

Las puertas están cerradas,
      los abanicos encendidos.
Todos ardemos
      en enero.

No pasa nada.
Nada que no sepamos
      pasa en enero.

La tierra da su fruto
      mientras dormimos
            en enero.

Desdichados de este enero,
      pedimos ver la estrella
            en los confines de otro enero.

Colmados de lejanías,
      con la sed del fuego,
            buscamos la mar de enero.

Este nudo inasible:

      resignada
      esperanza,

      irremediable
      desesperanza,

      horribles
      presagios
      menguantes,

atados todos
      en enero.