el brujo de letziaga

El poeta envejece...

 

El poeta envejece,
con su pleno poder de transformarse,
tal que un adolescente...

 

Escribe impasible,
imaginando a un verso aún inexistente,
en la proa del lenguaje...

 

De sí mismo lo hace parte,
muy mansamente,
y al ser invierno lo viste caliente...

 

El poeta envejece,
con ingenios intangibles en desplome,
al buche de su mente...