A veces en las tardes yo te escribo,
una buena manera de estar cerca,
cuando la luz declina y lo percibo
vuelve mi sueño de manera terca.
En la penumbra con olor de rosas
deshojo mis confusos pensamientos,
se van mis cosas y también tus cosas
en brazos inasibles de los vientos.
Por la quietud de mis lugares vanos
con un poema gris que me acompaña
voy, a encontrar con sus juegos arcanos
la sola soledad de la montaña.
A veces en las tardes yo te escribo,
una buena manera de estar vivo.
Derechos reservados por Ruben Maldonado.