Ella no es universo oscuro
porque brilla su única estrella;
gran destello es luz como ella,
como aquel diamante más puro.
Ella es de corazón maduro,
limpio, seguro y ensoñador,
de los cantos limpios del ruiseñor,
del hogar estupendo y seguro.
Ella es de luces de colores,
del color de la vida sufrida;
de las huestes, nunca vencida
por caminos de risas y dolores.
Ella, estoica y fiel combatiente
con el tiempo que la apresura;
sensata, lógica y con mesura,
prudente, pero muy impaciente.