Nada nace de vos.
Sin embargo, estoy.
Nada queda en vos,
todo suena a vacío
como sonido estentóreo,
profundo, exactamente
donde tu nada se centra.
Nada queda en vos.
Sin embargo, estoy.
Aquí me ves,
humillado, con
mis anhelos vencidos,
esperanzas caducas,
solo con mi alma; con
una mirada que espera
atesorando tu respuesta.
Jaher