SONETO CONTRA LA IGNOMINIA
Contra la ignominia alzo la palabra,
no como espada: como antigua herida;
la noche escucha, grave y encendida,
cuando la dignidad tiembla y se labra.
La farsa ríe, pero el tiempo cobra,
no hay máscara que engañe a la ceniza;
toda mentira al sol se pulveriza
y el miedo, al verse solo queda en sobra.
No es odio lo que escribo: es resistencia,
un pulso fiel contra la turbia historia,
un “no” sembrado en mármol de conciencia.
Porque aun cayendo en polvo la memoria,
queda la voz —oscura persistencia—
negando a la ignominia toda gloria.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026