Me he sentado a su costado
indiferente al paso de las horas
consciente de que su inocencia
encuba dinosaurios y dragones
jardines como selvas y árboles gigantes
Aquí junto a él, quisiera verme en su futuro
descubriendo el sol y esas criaturas misteriosas
dejar el camino transitado para trocar en su camino
y llegar allí, a la dimensión de su realidad
de su escritura y su palabra,
de su lenguaje y su imaginación
Le he preguntado extasiado,
¿sí me deja soñar sus sueños?
¿sí me deja mirar lo que la mira?
¿sí me deja vivir lo que le vive?
y sonriente pensativo, señalando a su lado
me ha dicho tiernamente
siéntate, contemplemos los dragones y dinosaurios