Kalitox

SEIS MESES

Seis meses han pasado
y el tiempo no aprendió a avanzar,
sigue como el primer día estancado
en que el silencio pronunció tu nombre
y el corazón empezó a atravesar.

Tu partida no solo es dolor,
sino que devora cada espacio,
como un incendio que no hace ruido
pero deja cenizas en cada gota de sudor.

Recuerdo que ya no estás
y quisiera volver a aquel abrazo,
al instante exacto en que sin saberlo
nuestros corazones se reconocieron
como si el destino me dijera que ya no volverás.

Bendito aquel día
en que las almas se tocaron,
maldito aquel
en que tu adiós se quedó a vivir conmigo.

Sin ti, los momentos pierden temperatura,
el tiempo se vuelve invierno
y la calma es apenas un placebo
que no cura, solo se convierte en dolor eterno.

Porque lo único que anhelo
es tenerte otra vez aquí,
aunque en los rincones busco consuelo
se que donde estas es lo mejor para ti.

Y cada día le pido a Dios
no olvidar tu voz,
esa risa que era refugio
y que completaba mi alegría
como una luz que aún se niega
simplemente a decirme adiós.