No puedo existir y respirar
en una atmósfera inhabitable.
El suelo tambalea, el cielo gris
y las nebulosas están contaminadas.
Se llenan mis pulmones de falsas
lúgubres y tenues esperanzas.
No puedo coexistir entre dos aguas;
el idilio y la realidad que ataca.
Que inhabitable es este amor
que indeciso trae dolor, y a su vez
conlleva cargar con expectativas vagas.
Embarguenme el alma, no puedo vivir
en un mundo donde tu alma
no esté con mi alma.