gaspar jover polo

PARA CAMINAR SIN AUTO

PARA CAMINAR SIN AUTO

 

debemos acudir al norte

del término municipal, ir a discurrir

por un camino de tierra en ligera pendiente,

flanqueado por alguna mata de esparto

y por bancales de olivos, y ¿por qué así?.

Porque por allí nos espabilamos y avanzamos

con menos dudas, y mucho más determinados

a realizar gestas extraordinarias,

muy por encima de nuestras posibilidades.

Porque por allí corre un viento que, sin llegar

a ser frío y sin apenas ser viento del todo,

desentumece los músculos de las ideas

menos activos, y porque el cielo

es un fluir constante de cambios

meteorológicos. Hay que acudir

al norte para viajar sin automóvil,

a golpe de pierna dura,

como el romero que, en provincias,

se dirige en peregrinación al santuario,

para avanzar con toda esta compañía

de las altas estancias

orográficas, donde el rayo de sol

parte una nube en dos y se acomoda

en un rinconcito del monte

que vuelve todavía más adorable.

 

Gaspar Jover Polo