William Contraponto

El Día que Olvidó Nacer

El Día que Olvidó Nacer

William Contraponto

 

El tiempo calla y se repliega,

no trae respuesta, sólo rumor.

El mundo gira y nunca entrega

salida al ciclo sin sabor.

 

Las horas pasan sin valer,

ayer regresa y se repite.

Lo que fue luz empieza a ceder

al miedo que nadie admite.

 

Sin mapa avanza el movimiento,

sin señal, sin dirección.

En el espejo, sólo el momento

demasiado turbio para visión.

 

El mañana que no llegó

no prometió, no devolvió.

Fue sólo un silencio que quedó

de un tiempo que se escondió.

 

El cuerpo insiste en despertar,

aunque cansado de aprender.

Cada caída intenta enseñar

lo que no quiere esclarecer.

 

En los ojos quedan despedidas,

en la boca, el grito contenido.

Rutas iguales, siempre seguidas,

hacia un destino indefinido.

 

Entre razón y cálculo tenso,

algo insiste en establecerse.

La lógica pesa su propio pulso,

y en suspenso tiende a quedarse.

 

El mañana que no llegó

no prometió, no devolvió.

Fue sólo un silencio que quedó

de un tiempo que se escondió.

 

Pero entre restos y ruinas

hay un pulso que no cesó.

Tal vez seguir, aun sin líneas,

sea lo poco que quedó.