Aléjate de mí, no porque te pueda lastimar,
Sino por la forma en la que te pueda amar;
Por la forma en la que te puedo hacer reír,
En las formas que te puedo hacer sentir.
Aléjate de mí, yo ya no quiero jugar;
Me cansé de ser el mejor y mi mano mostrar,
Y al final te retires de la mesa, sin más,
Diciendo que te alejas porque me amas.
Tirando mi escalera y yo en el suelo,
Perdiendo todo hasta mi último anhelo;
Pero eso, aléjate de mí, yo ya no puedo,
Porque sé que daré ese salto de fe sin miedo.
Pero tú, ¿también saltarías o me dejarás,
Diciendo “no vi tu esfuerzo”, y te alejarás?
Por eso aléjate de mí, aléjate de mí,
Que yo en el amor ya la fe perdí.