Con cansancio y agobio de espera
doy por jubilado al bolígrafo
y por muerto al papel.
Es inerte el camino y el destino
en donde los pies se esfuerzan
y donde no te encuentran.
Hoy doy por escrito el obituario
de todo lo que representas
de todo lo que significas.
Debo, por conveniencia natural,
dejarte ir y evitarte en los años que me quedan
no vaya a ser que me sea infiel, una vez más,
mi fuerza de voluntad.
Un circulo más que se cierra
otro andén a solas
una vida más que no funciona.
Es fácil reprocharte los silencios
si no puedo hacerlo de frente
si no tengo el valor de encararte.
Así que, sin aplazamientos de renta
ni esquelas de búsqueda,
quiero perderme rápidamente
en cualquier lugar lejano,
que asegure tu olvido y extravío.
Te amo, por nada y para nada
te amo solo por ejercicio de practicar
te amo, para sentirme vivo y comprobarlo
te amo, desde el día aquel hasta el último
te amo, aun cuando la parte demandada haya decidido no apelar.