Los jabatos
Jabatos tiernos y redondos juegan,
corretean por el pasto –muy tiernos–,
luego buscan esos ojos maternos
de luz nocturna. Al descanso se entregan.
Despreocupados, mente contenta,
y a jugar en el mundo peligroso;
soñar junto a la jabalí, muy hermoso.
Vida simple, que a madurez se enfrenta.