corazónbardo

COSTUMBRE-594⭐

COSTUMBRE
 

Lo nuestro no nació de golpe.
Nació despacio.
Con el café a la misma hora,
con el “buen día” dicho sin pensarlo.

Aprendimos a estar,
como se aprende un camino conocido:
sin mirar, sin preguntar,
solo siguiendo los pasos.

Sabemos cuándo estás cansado
aunque no digas nada.
Compartimos el silencio
como se comparte un banco viejo
que ya es parte del cuerpo.

Eso es lo nuestro.

Pero el amor es distinto.

El amor llega sin avisar.
Mueve las cosas de lugar,
te acelera el pulso,
te recuerda que sigues vivo.

El amor no se conforma.
Aun en la costumbre, tiembla.
Mira como si fuera la primera vez,
aunque el tiempo haya pasado.

Lo nuestro se mantiene.
El amor quema.

Lo nuestro resiste.
El amor se lanza.

Y aunque caminemos juntos,
no siempre caminamos con el amor.
A veces seguimos
porque conocemos el trayecto,
porque volver también duele.

No es queja.
Es una verdad tranquila:
lo nuestro es lo aprendido.
El amor es lo que aparece
cuando quiere
y solo se queda
si lo cuidamos.

© Corazón Bardo