Esteban Lopez Flores

Poema de dos cobardes

 

Qué astuta y voraz fue nuestra cobardía,

Negandonos el sentir de un amor eterno,

Abandonando aquel futuro que nos vestiría,

Y huyendo del fuego buscándo el invierno...

 

Sabemos que es más sencillo amar lo que no pesa,

Aquello que no exige entrega ni desvelo,

Pero al final de todo, el alma se confiesa:

\"No vuela alto quien no anhela el cielo\"

 

​No busquemos excusas en lo que fue breve,

Ni culpemos al tiempo por nuestra partida,

Que el amor, si es grande, también nos conmueve,

Y el que no se entrega, se pierde en la vida.

 

Bajemos del barco que nunca ha zarpado,

Quememos a la orilla esto que fue inerte,

Que el único amor que nos es perdonado

es aquel que se atreve a burlar a la muerte...