Mil vaggio

Ausencia de ti.

Aquí está tu ausencia, no quiere salir de la habitación, y los domingos se tira en la cama a mi lado, me susurra al oído, tararea la canción que siempre te cantaba. A veces la noto tan triste como un pájaro mojado, pega la nariz a la ventana y se queda en silencio. No sabes cuánto te extraño. Me tiro en el sofá y enciendo la radio, miro al techo y me trueno los dedos, suspiro largo como si quisiera dejar escapar este amor. Hace tiempo que no duermo bien, ¿sabes? Hay días en los que me pesa la existencia. Hoy es domingo 4 de enero, mi rostro es el epítome de la tristeza, acomodo mi mano sobre la almohada para sostener mi cara, quisiera dormir y despertar con tus ojos mirándome como lo hacías, pero sé que no vendrás. Sé que vendrán más domingos iguales, que recorreré las calles falto de alegría y la gente me mirará con asombro, lloraré a oscuras y diré tu nombre. Algunas noches te soñaré, pero no habrá sueño que me devuelva el alma