No sé si eres un sueño
o si en realidad estás aquí,
no sé si Dios te tiene a kilómetros de mí
o si el calor que siento en mi pecho
es ese gran amor que siento por ti.
Jamás habría pensado,
ni siquiera imaginado,
que tu existir
transformara cada parte de mí.
Son mil cosas las que siento,
son realmente maravillas del universo las que experimento,
son las canciones de la melodía que nace
del palpitar de tu corazón junto a mí.
Jamás encuentro la forma,
mucho menos las palabras,
pues el cariño que siento
es realmente un sentimiento inmenso.
Tan inmenso como el universo,
o simplemente como los océanos,
tan así de grande es tu corazón
que cuando escucho tu voz
me regocijo de la más bella sensación
de lo que como humanos llamamos atracción.
Quisiera poder expresarte tanto,
pero siempre llegan obstáculos;
los más grandes son mis miedos e inseguridades,
y ni hablar de mi condición actual.
Pero en tus manos casi celestiales,
y con tu suave voz,
me llevas a kilómetros lejos de aquí,
justamente tan cerca, junto a ti.