Dado este país que anda con la putrefacción
ya acuestas y las vistas algo olvidadas
esta civilización antaño sin corrección
hoy tan lóbrega deja ya por recordadas
los pasos anteriores negar su luz imperial.
Que ha esta ceguera tan evidente, ya ni santo
se levanta ni quiere probar lo medicinal
divino, ni da esos pasos que tenía su encanto.
Invasión extranjera que corta la desnudez,
a tanta ropa impuesta y a taparse la cara
si hiciera necesario, porque tanta acidez
sí que hemos llegado lo nuestro ya no contara.
Y seguimos pensando que en verdad no pasa
absolutamente nada. Pero si por el contrario
alguien dice la verdad, entonces raya traspasa,
y como lobos en manada muere Reaccionario.
Y aquí entra el país que ya no es lo que era
quedándose ciego y en la Mentira siempre quedare
y el odio de la droga mate ya a la primavera:
¡que más da!, la igual delincuencia dispare
todo, llegue a su meta que el final sea no futuro.
Porque ya no hay cristiano ni ya falta que hace
para el moro lujo y al español que muere en lo oscuro:
le den morcilla y malas palabras, se le amenace.
No veo el resultado final, pero sí armadura
ya en bandera unos colores sin cielo descubierto
y sí grandes y largas noches de mucha amargura:
cantad a Dios cinco veces que ya viene el desierto.
Octubre 2.025 NACHO REY