AL SALIR DE LA CLASE
Sobre el asiento del pupitre
quedó una sombra de ella
sobre la tabla más tibia
que el resto de la dependencia,
que el aula que las monjitas
se encargaban de dirigir y de administrar.
Quedó un recuerdo de ella,
una atmósfera concreta,
que, de inmediato,
él se encargó de ocupar.
Gaspar Jover Polo