Ayer me bebí los siete mares.
Hoy mi cabeza no cabe en el universo,
y me duelen hasta los huesos.
Ayer era el rey del mundo;
hoy soy uno más del montón,
un vagabundo.
Ayer hubo cánticos
y música ominosa.
Hoy hay lamentos,
dolor,
decepción.
Ayer fui rey.
Hoy soy mendigo.
Ayer lo era todo.
Hoy no soy nada.
Ayer era yo en estado puro:
fui historia,
fui efímero,
fui sentimiento.
Hoy no queda ni aliento.
Hoy solo soy
lo que fui:
un cuento.