¿ Dónde está la voz del hombre
donde la sabia justicia?
cuando se escribe poesía
y entre letras, se corrompe
aquella ley que divina
dio al poeta, ese nombre.
¿ Quién pudo ser y no fue
entre poetas mas sabio?
si escribió su abecedario
empezándolo al revés,
y con ello quiso hacer
de sus versos, un rosario.
¿Quién no sucumbe al encanto?
de las letras y las rimas
si al poeta dan la vida,
si poeta solo es
la milésima, en poesía.
¿ Quién se proclama poeta
o mejor, que los demás?
si escribir es nada mas
que entregar el alma entera
a la hora de versar.
¿ Quién será así capaz
de transformar de la tinta
viles letras, y en poesía
escribiendo cambiarán
siendo arte sus poemas?.
¿De qué me sirve el esfuerzo? si en oro bastardo
me quieren reforzar la mente y el cuerpo
a quien quiero ganar, si siendo el primero
soy último en estar, de tantos esclavos.
Se quiebran por mitad, mis rimas y versos
cubriéndome sin mas tesoros amargos,
y siento que ahora soy, poeta de tantos
si veo a los demás, brillar en el cielo.
Patíbulos con cuerdas que aprietan mi cuello
sintiéndome quizás, la carne de ahorcado
por tantos que señalan o apuntan a dedo.
Seré la condición de versos gastados
la estima y la oración, que ruegan aquellos
a ser la salvación que tanto han buscado.
Y brillan de metal las letras que escribo
pensando que de oro, se visten y bañan
si no hay mayor tesoro aún siendo de plata
si doy como lo tomo, y así lo percibo.
A tanto esfuerzo voy, que no tengo nada
y lucho por seguir estando en poetas
sintiendo que en el cuello aprieta la cuerda
rompiendo por mitad, sin ser la garganta.
A golpe de escrituras me nacen palabras
que son quizás al fin, mi mente y mi cuerpo
rogando resistir a tantas miradas.
Tesoros que no son, mis rimas y versos
poeta que no fui y son publicadas
palabras que escribí, y nacen de dentro.