Hay ausencias que pesan como el suelo
cuando el monte se queda en soledad,
cuando el paso se pierde en el sendero
y la risa se vuelve eternidad.
Fuiste voz en jornadas extendidas,
compañero en la ruta y el calor,
de esos que hacen liviana la fatiga
y convierten el trabajo en reunión.
Sabías dar hogar en cada mesa,
compartir sin medir ni preguntar,
y entre risas, trabajo y alguna pena,
convertir cada encuentro en algo más.
Hoy el campo conserva tu memoria,
el sendero recuerda tu andar,
y en los viajes, el río y la historia,
tu nombre vuelve siempre a acompañar.
Buen viaje, que el camino sea ligero,
que la noche no pese en tu andar,
aquí sigues, amigo y compañero,
en recuerdos que no se van a apagar.
Buen viaje estimado amigo Julio Vega π₯Ίπ