William Contraponto

La Sinfonía de los Pueblos

 La Sinfonía de los Pueblos

William Contraponto

 

No es una sola voz,

es un pulso que despierta;

late bajo la palabra

que el poder deja desierta.

 

Hay pasos que se encuentran

sin plan ni dirección,

cuando el ruido se vuelve canto

cambia la respiración.

 

No manda la altura,

manda el latir común;

cuando muchas gargantas

rompen el mismo muro.

 

Prometen calma fácil,

orden sin temblar,

pero el silencio impuesto

aprende a gritar.

 

Se reparten los papeles,

se ensaya obedecer,

hasta que el coro entiende

que vivir es responder.

 

No manda la altura,

manda el latir común;

cuando muchas gargantas

rompen el mismo muro.

 

Cada pueblo trae un ritmo

que no sabe callar;

cuando el paso es compartido

nadie puede marcar.

 

Si intentan cerrar la música

con norma o control,

la vida abre grietas

y vuelve a sonar.

 

No es himno ni consigna,

no busca aprobación:

es el canto cuando nace

de la necesidad.

 

Si nos niegan la voz,

cantamos sin permiso;

la sinfonía de los pueblos

no aprende a estar sumisa.