Carlos Baldelomar

Borrador

Hay días

en que me siento como

un camino cualquiera,

una calle sin nombre,

donde marcha la duda

pero nada regresa.

 

La ciudad se hace grande

y vos te hacés tan chica

que cabes donde quieras:

un brote entre la grieta

un silencio entre el ruido

un suspiro en mi espera

 

Pero un día de pronto

tu voz es un milagro

que apenas dos palabras

saben nombrar destino

y recuerdo tu rostro

recuerdo nuestra esquina

y me siento a esperar

a ese bus que te nombra

 

mientras yo te imagino

y te trazo en el aire,

y aún después de todo

no sepa hora ni día

que al fin nos encontremos.