IMAGINACIÓN
Te imagino sin pedirte nada,
porque pedir sería romper
lo poco que dejas abierto.
Mi mente aprende a amarte
donde tú cierras la puerta:
en gestos mínimos,
en silencios que no se defienden.
No te desnudo
te espero.
Y en esa espera
la imaginación hace lo indebido:
convertir la distancia
en una forma secreta de cercanía.
© Corazón Bardo