Lucía gómez

ASÍ, SENCILLAMENTE...

¿Y si vivimos,

sin acongojarnos?

Así, sencillamente,

como vive la alondra

desde siempre

sin preguntar por qué

llueve en el nido.

Con la simpleza

de un colibrí al viento,

que se detiene

a saborear la rosa.

¿Y si vivimos en paz,

calladamente?

L.G.