Roberto Bardecio Olivera

\"PAOLA MUJER\"

\"PAOLA MUJER\"

Primer día de internación... ella llegó o siempre estuvo allí.
Animada, sensible, ojos inteligentes pero de tímido y casi vergonzoso mirar
Oleadas de curiosidad mi mente surcaron pues, por precaución hacia mi persona, un tapacaboca casi cubría de misterio su rostro. 
Locura de pensamientos inundaron mi mente buscando saber cómo era ella. 
Amable por doquier, segura en su proceder, pero sonrojada de timidez ante mi mirada inquisitiva, parecía no quererse descubrir. 
Los días pasaron y, como velo de novia ante el amor conquistado, su rostro por suerte a mis ojos mostró. 
Dulce, hermosa, joven pero también madura mujer. 
Charlas por doquier sin necesidad de excusadas temáticas, como flor en primavera, al mundo se abrió y, mi pieza de internación, gris por la incertidumbre de la enfermedad, como jardín con miles de aromas de exquisitos perfumes, ella se inundó. 
Oh Mujer, solícita y delicada enfermera, tu sonrisa y tu generosidad de calma mi espíritu envolvió. 
Paola Mujer, mi Nurse, mi vocacional Enfermera, no cambies nunca tu ser, porque, como te me presentaste, dignificas tu vocación de servicio y nos ayudas, a mejorar nuestro dolor y a acercarnos a convertirnos, sin lugar a dudas, en muy agradecidas y mejores personas. 
Mil gracias, por todo, por lo que entregas y eres, Paola Mujer.

Roberto Bardecio Olivera 
(3/1/2026)