Francisco Seoane
Amor
Lanzarse al vacío, ser valiente, cobarde y temeroso,
Trocarse, engrandecerse, achicarse y volverse polvo,
Acelerar el corazón de repente y detenerlo de a poco,
Engañar a las implacables Moiras e incluso a Cronos,
Nacer y morir, no ser inocente pero, culpable tampoco,
Cegarse para mirar, callarse para decir y apostarlo todo,
Alzarse por el aire, conocer a Dios y al demonio,
Leer pieles sin lumbre y soñar abriendo los ojos,
Luchar por una boca, ser dueño y ser de otro,
Existir para siempre y desvanecerse de pronto,
Ser por igual feliz, sosegado, humilde y orgulloso,
Elusivo, presente, pecador, santo, mártir y loco,
No reconocer la calma, y menos aún el reposo,
Pedir, cantar, y faltar a la verdad sin ser mentiroso,
Armarse, romperse por entero y encontrar el modo,
Suspirar absorto, susurrar distraído, y reírse solo,
Ocultarse, vanagloriarse, estar lánguido o animoso,
Serio, audaz, risueño, tímido, modesto y pretencioso.
Encenderse de celos, de ira, de rencor y de alegría,
Necesitar como se necesita el aire, el agua y la comida,
Sin que su falta alcance nunca para quitarnos la vida,
Olvidar el mundo, por el universo de una compañía,
Negar por igual honores, riquezas, fama y sabiduría,
Respirar de alientos, beber de labios y cenar sonrisas.